• Inicio
  • Tratamiento de adultos
    • Personas con alta sensibilidad
    • Tratamiento para extranjeros
    • Tratamiento de la ansiedad
  • Tratamiento de adicciones
  • Psicoterapia general
  • Tratamiento de adolescentes
  • Libros publicados
  • Informes psicológicos periciales y valoraciones forenses
  • Psicoterapia por Internet on-line
  • Contacto
  • CV

Crítica de la película «La bola negra»

3 octubre, 2026Fernando Pérez del RíoCritica de librosNo hay comentarios

Crítica de la película «La bola negra»

Dr. Fernando Pérez del Río

En primer lugar, sabemos que nuestro Gobierno actual progresista, a fecha de 2026, subvenciona las películas dirigidas por mujeres, por colectivos LGTBI, etc. Sabemos que te dan más puntos para obtener la subvención si la temática es LGTBI, si la directora es mujer, si los protagonistas son de otras razas, si la pareja es de color, etc. Así que, casi después de una década de dichas políticas culturales, el producto sea una película bastante gay como «La bola negra».

Pero no hay que olvidar nunca que —no solo los gays hacen buenas películas— dichas políticas culturales han anulado todo lo demás al no subvencionarlo. Al igual que antes se perseguía al homosexual, hoy se arrincona y niega lo que es mayoría estadísticamente hablando: al hombre blanco, cisgénero, heterosexual, etc. Ya lo explicó muy bien el director de cine Juanma Bajo Ulloa.

Casualmente, a la salida del cine me encontré con una mujer extranjera, profesora de Filología Española, que salía muy decepcionada y enfadada por haberse encontrado a un Lorca desfigurado, a una especie de payaso, —según ella—. Efectivamente, uno va al cine con la ilusión de ver a Lorca y lo que se encuentra es un Lorca esmirriado, un Federico García Lorca donde parece que lo único importante en su vida es su homosexualidad, y nada más lejos de la realidad. Lorca fue un autor universal, extraordinario, que merece estar por encima de todo y por lo cual esta profesora extranjera de Literatura Española salía tan decepcionada del cine. Por cierto, Federico García Lorca tuvo una pareja y fue una mujer. Esa es la realidad.

La bola negra es estéticamente maravillosa e ideológicamente infumable. Veamos: realmente, uno está cansado de ver películas españolas, por muy buenas que sean, donde se enfrentan buenos y malos, derechas e izquierdas, hombres contra mujeres, ricos contra trabajadores; cansados de que se hable del muro, de que se hable del guerracivilismo. La película se nutre de «esa política» que vive de «ese enfrentamiento», de «esa confrontación» entre españoles. Dicho sea de paso, una confrontación artificial que solo beneficia a los políticos que buscan su nicho de votos y que, como vemos, se dedican a subvencionar.

Quizá estemos acostumbrados a que nos presenten personajes históricos españoles donde parece que lo único importante es su homosexualidad, al igual que en la película El cautivo, de Alejandro Amenábar, donde nos esboza a un Cervantes que ponía el acento en su supuesta homosexualidad. En realidad, no se sabe si fue homosexual, ¿y qué importa? Quizá lo que me molesta como aficionado al arte es que no se hable de su genialidad ni de su obra universal.

Cuando un personaje histórico o literario se convierte únicamente en representante de una determinada causa, se pierde precisamente aquello que podría hacerlo más interesante: su humanidad, su genialidad.

Lorca permite hablar de literatura, poesía, amistad, creación artística, de España, de Granada, de la sociedad de su tiempo y de las enormes contradicciones de aquella época. Reducir todo ese universo a una cuestión concreta como su supuesta homosexualidad supone, a mi entender, desaprovechar una oportunidad cinematográfica extraordinaria. En este sentido, nos encontramos ante otra oportunidad desaprovechada.

Precisamente por la importancia de los personajes y de los temas que aborda, considero que La bola negra tenía ante sí una oportunidad enorme. Se podía haber construido una película capaz de acercar a una nueva generación a Lorca desde una perspectiva mucho más amplia y universal.

La bola negra es una película que parte de un mensaje político-ideológico que quiere transmitir y después construye la historia alrededor de ese mensaje. Cuando sucede esto, los personajes dejan de parecer personas reales y se convierten en instrumentos para defender una determinada idea.

Pongamos un ejemplo para que se entienda mejor. Nosotros escuchamos las noticias en los telediarios, pero hoy, a fecha de 2026, los telediarios ya apenas te dan noticias; véase TVE o La Sexta. Lo que hacen es darte opiniones sobre la noticia, o te dan la noticia y al instante te la interpreta y comenta un periodista, y esto no debería ser así, puesto que la opinión la debe generar uno mismo libremente. La bola negra hace algo parecido: te da mascado lo que debes pensar y sentir, da interpretada la información, da por supuesta la historia y masticadas incluso las emociones. Me han dirigido incluso lo que debo sentir y por qué debo llorar. ¿No podría sentir pena por los miles de muertos —curas, monjas y políticos— quemados vivos que exterminó la República Española? Se me había olvidado… las películas que tratan por ejemplo sobre la trascendencia del catolicismo no son subvencionadas.

El cine, en mi opinión, no debería decirnos constantemente qué tenemos que pensar. Puede plantear conflictos, mostrar distintas perspectivas y hacernos reflexionar, pero debería dejar también espacio para que sea el espectador quien saque sus conclusiones. Así que, más que una película lorquiana, tenemos una película de personajes planos al estilo de Lope de Vega.

En definitiva, los personajes me parecen, en determinados momentos, demasiado supeditados al discurso que la película quiere transmitir, salvo en el caso de Sebastián, el protagonista de la trompeta. Se sobreentiende que hay que justificar la subvención y no dejar dudas de lo que la ideología del Estado pretende transmitir.

Echo de menos la ambigüedad y el pensar libremente. Por cierto, los grandes personajes y las grandes historias suelen admitir diferentes interpretaciones.

El cine español resulta muy casposo: tener que escuchar siempre el mismo discurso de unos contra otros. Y, si vamos a la actualidad de 2026, pareciera que solo hay personas sin ningún sentido de trascendencia, sin límites, poniéndose rayas de coca e infantilizados, poniéndose los cuernos. Por eso mismo triunfan las telenovelas turcas, porque hay límites en las relaciones y eso sí da mucho juego.

Cuando una película deja demasiado claro desde el principio quién representa determinadas ideas y quién representa las contrarias, el relato pierde parte de su riqueza. Por eso, esta película es estéticamente maravillosa, pero ideológicamente una bazofia.

Me habría interesado mucho más una película que presentara los conflictos sin ofender al espectador, sin una interpretación prácticamente cerrada. El cine puede ser una herramienta para pensar, pero, para ello, tiene que permitir un cine libre y una cultura libre.

Etiquetas: Amor, arte, Creatividad, cultura

Entradas relacionadas

¿Negacionistas o simplemente críticos?

22 agosto, 2023Fernando Pérez del Río

¿Abuelos esclavos?

26 febrero, 2025Fernando Pérez del Río

La isla de los caprichos

2 marzo, 2025Fernando Pérez del Río

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Dirección

Dr. Fernando Pérez del Río. Consulta de Psicología C/ Vitoria Nº 17. Piso 8 Despacho 809. CP 09004 Burgos
Citas: 679 77 55 35

Contactar

Temas varios: 695 104 481

Redes Sociales

Email
Facebook
Twitter
Instagram

Categorías

  • Adicciones
  • Adolescentes
  • Comunitario
  • Critica de libros
  • Educación
  • Enfermedad mental
  • Forense
  • Psicología
  • Psicología y temas árabes
  • Sexualidad
  • Televisión
  • Temas árabes
  • Varios
  • Política de Privacidad
  • Aviso Legal
  • Política de Cookies
©Todos lo derechos reservados - 2017. Fernando Pérez del Río.
Utilizamos cookies en nuestro sitio web para ofrecerle la experiencia más relevante al recordar sus preferencias y visitas repetidas. Al hacer clic en "Aceptar todas", usted consiente el uso de TODAS las cookies. Puedes visitar nuestra Política de Cookies aquí
AjustesAceptar Todas
Consentimiento

Privacidad

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega por el sitio web. De ellas, las cookies clasificadas como necesarias se almacenan en su navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las funciones básicas del sitio web. También utilizamos cookies de terceros que nos ayudan a analizar y comprender cómo utiliza usted este sitio web. Estas cookies se almacenan en su navegador sólo con su consentimiento. También tiene la opción de excluirse de estas cookies. Pero la exclusión de algunas de estas cookies puede afectar a su experiencia de navegación.
Necesarias
Siempre activado

Las cookies necesarias son absolutamente imprescindibles para que el sitio web funcione correctamente. Estas cookies garantizan las funcionalidades básicas y las características de seguridad del sitio web, de forma anónima.

Funcionales

Las cookies funcionales ayudan a realizar ciertas funcionalidades como compartir el contenido del sitio web en las plataformas de las redes sociales, recoger opiniones y otras características de terceros.

Rendimiento

Las cookies de rendimiento se utilizan para entender y analizar los índices de rendimiento clave del sitio web, lo que ayuda a ofrecer una mejor experiencia de usuario a los visitantes.

Analíticas

Las cookies analíticas se utilizan para entender cómo interactúan los visitantes con el sitio web. Estas cookies ayudan a proporcionar información sobre las métricas del número de visitantes, la tasa de rebote, la fuente de tráfico, etc.

Publicidad

Las cookies de publicidad se utilizan para ofrecer a los visitantes anuncios y campañas de marketing relevantes. Estas cookies rastrean a los visitantes en todos los sitios web y recopilan información para ofrecer anuncios personalizados.

Otras

Otras cookies no categorizadas son aquellas que están siendo analizadas y que aún no han sido clasificadas en una categoría.

GUARDAR Y ACEPTAR